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Domingo de Brunch... Y Confesiones

julio 22, 2018

¡Cuánto tiempo mi querido amigo! Hace una temporada que no me he pasado por aquí para contarte de mis aventuras cotidianas en Dinamarca. Si me sigues por Instagram sabrás un poquito más pero como bien diría Lucía B, "no me da la vida".
Aprovecho hoy que he tenido un tiempo para mí, para escribirte estas palabras donde, en la medida de lo posible, quiero contarte qué es lo que ha sucedido y mostrarte mi lado más humano.

Te puedo decir que he añorado mucho (mejor dicho bastante) el poder sentarme a escribir. Desde que nació Bomboncita he tenido menos tiempo libre. Y en aquellas ocasiones que contaba con algunas horas, necesitaba descansar o dedicarlo a mi familia. Al principio me costó porque quería llegar a todo. Tener la sensación y convencerme que tener hijos no te impide seguir haciendo cosas. Pero craso error. En verdad, los hijos te cambian, y aunque a veces nos cueste, adaptarse a la nueva situación (hablo especialmente por mí) y lo que ello conlleva, necesita de tiempo y descanso. Así que, he estado ocupada cuidando de mis chicas y de mí. Lo que me ha llevado a plantearme ciertas cosas. Entre ellas este blog.

Leyendo el libro "El Cerebro del Niño Explicado a los Padres" de Álvaro Bilbao, mencionaba que cada ser humano tiene el empuje para conquistar su autonomía y felicidad. Para mí, escribir era y sigue siendo una de mis pasiones que me hace feliz. Pero debido a que no contaba con tiempo en los últimos meses por el trabajo y las obligaciones, que me sentía bloqueada con las ideas, o de si el blog merecía la pena, sinceramente lo dejé de lado. Hasta que leyendo esa frase de Álvaro, y a los mensajes que tú y otros muchos me habéis escrito, dando las gracias por la información o haciéndome saber que os gustaban mis anécdotas y forma de escribir, me han inspirado de nuevo para seguir adelante. A veces, uno va caminando y sin querer se desvía. Pero siempre se puede regresar al camino principal para llegar a destino. En mi caso, me he dado cuenta que este blog me hace sentir feliz entre otras cosas en la vida. Porque sé que puedo ayudar a otros y porque mi pasión por contar historias (aquí la periodista Teresa) me llena, me satisface. Por eso, mi más sincero agradecimiento por haberme devuelto la ilusión.

En base a esto, ando reorganizando el blog poco a poco, pensando en temas y vídeos, incluso considerando cambio de nombre. Pero te pido paciencia porque tú sabes que las prisas y los agobios no llevan a buen puerto. Mientras tanto, te invito a que me sigas en Instagram donde ando algo más presente si no puedes esperar.

Y nada más, me despido de ti por el momento. Espero que sigas por aquí y si me quieres dejar un comentario, yo encantada de leerlo. ¡Feliz domingo!

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