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Lo que nadie te cuenta cuando te mudas a Dinamarca

febrero 21, 2017

Todos hemos escuchado, leído o visto lo maravilloso y positivo de Dinamarca recientemente. Los medios de comunicación nos bombardean constantemente. Da la sensación que hay una especie de tendencia en auge por todo lo relacionado con los países nórdicos y los escandinavos. Su forma de vida parece ser que les hacen las personas más felices del planeta. Su sistema de educación es una alternativa efectiva a los métodos tradicionales de enseñanza. Y lo dice una que tiene un blog al respecto (aunque mi propósito es el de describir de manera objetiva cómo se vive siendo extranjera). El caso es que es tal la constante influencia mediática que se le está dando, que he empezado a observar cómo cada vez son más los que deciden hacer las maletas y mudarse a Dinamarca en busca de una vida mejor. No niego que ese sea el principal motivo, pero no puedo dejar de pensar igualmente que es el fruto de hacernos creer a muchos que venirse a vivir aquí significa la solución a todos nuestros problemas.Ni pretendo chafar las ilusiones de nadie, ni tampoco tirar piedras contra el país que me ha acogido (por decisión personal) con sus cosas buenas y malas. Pero creo conveniente ser honesta y contar las cosas como son para no crear falsas expectativas. O por lo menos me parece oportuno compartir mi reflexión, tanto para los que vengan como para aquellos que se pregunten si todo es tan idílico como nos lo ponen en los medios.

Abre tu mente al cambio. Adaptarse es la clave

Las primeras semanas a tu llegada serán extrañas. La sensación general es de ser un turista pero sin billete de retorno. Si tienes la suerte de contar con alguien que te ayude (un amigo, tu pareja, etc) te será más llevadero. Pero si te encuentras solo, te parecerá más complicado. Al principio todo lo ves con asombro positivo. Estás adaptándote al piso que has alquilado o poniéndote las pilas para encontrar uno pronto porque no puedes estar viviendo en hoteles por mucho tiempo. Empiezas mirando en diversas páginas y anuncios, echas un vistazo a las habitaciones que se alquilan y ya notas cosas un tanto extrañas: que si la disposición de las habitaciones, la relación de los compañeros de piso, la forma de hacer los contratos de arrendamiento. Y parece que la lista de diferencias aumenta sin cesar. No le das mucha importancia y te dices a tí mismo que sabías que eso iba a pasar. Pero es innevitable que en algún momento desesperes y empieces a verlo un tanto negativo. Empiezas a pensar que en tu país de origen eso no pasaría o no sería así. Nos aferramos a lo conocido y lo tomamos como referente para juzgar si algo está "bien o mal" en nuestro país de acogida. Y es ahí cuando empezamos a crear un sentimiento destructivo que hará que integrarnos sea más dificil.
¿Cuál es la solución? No existe una regla exacta pero sí un consejo personal y que con otros extranjeros que he conocido, hemos llevado a la práctica. Adáptate poco a poco sin criticar. Lleva tiempo, requiere paciencia pero es posible. Y si no, echa mano de la sabiduría popular que dice "allá donde fueras, haz lo que vieras". Habrá mañanas que te levantes pensado "¿qué hago yo aquí?" pero no tires la toalla. Piensa que como tú, hay muchos que pasamos por ahí en su día y con el tiempo, la cosa no parecerá tan mal.

La diversidad nos enriquece mutuamente

Algo que he observado mucho entre conocidos, compañeros de trabajo e incluso grupos en redes sociales, es la facilidad con la que hacemos comparaciones en las que criticamos a los locales por sus formas, o en la que los foráneos somo las víctimas de alguna injusticia y otro sin fin de comentarios (aquí la lista me daría para largo de ejemplos). Yo he tenido días en los que ponía el grito en el cielo cuando veía cómo los daneses hacían las cosas, escandalizada porque me parecían locuras o algo irracional. O viceversa. Ir por la calle o en el transporte público y escuchar a algunos diciendo que ciertos problemas de la sociedad eran por la afluencia de extranjeros.
¿Es lo normal? ¿Es razonable escuchar o leer tales afirmaciones? Pues no, claro que no. Y como diría mi abuela, de groseros y maleducados está lleno el mundo. Sin embargo, hay que partir de la base que no podemos generalizar casos concretos y convertirlos en verdades universales o absolutas. No podemos negar que tanto daneses como españoles (o del país que uno sea) venimos con un bagaje cultural, unas costumbres y formas de hacer las cosas diferentes. Ni son mejores ni peores. Son diferentes. Y desde mi punto de vista, eso mismo es lo que nos enriquece mutuamente. Quien sabe adaptarse y tomar lo bueno que los demás nos pueden enseñar, nos hace mejores en todos los aspectos. Yo soy de la opinión que una sociedad puede aprender mucho de quienes la forman y conviven en ella desde el respecto, independientemente de donde sean.
¿Significa que hay que perder la identidad propia unos y otros? No, ni mucho menos. Pero tenemos que respetar las normas básicas de civismo en el país de acogida. Yo siempre pongo el ejemplo de una comunidad de vecinos. Hay unas normas básicas de la comunidad que todos los que habitan deben respetar para el buen funcionamiento del edificio y la convivencia pacífica entre los vecinos. Luego de puertas para adentro, en la intimidad, lo que uno haga es cuestión personal.

Todos tenemos derechos... Y deberes

A menudo la gente me pregunta si es cierto lo de los beneficios que hay en Dinamarca, que con tanto bombo y platillo con lo que lo propagan en los medios resulta difícil de creer. Otros me piden consejo de cómo solicitar las ayudas sociales nada más llegar. Y es aquí donde hago el inciso para evitar confusiones y malentendidos. Casos y situaciones los hay a millones y como digo, no podemos generalizar. Para aquellos que vinimos aquí por X circunstancias, todos afirmaremos que buscábamos oportunidades de vivir mejor porque de donde veníamos era imposible. Y hemos trabajado duro, día a día para conseguirlo. Hemos hecho el esfuerzo y sacrificio necesarios para estar donde estamos hoy y poder disfrutar de esa calidad de vida que deseábamos. También están los que necesitábamos ayuda, nos dieron la mano para salir adelante y estamos agradecidos cada día por esa oportunidad. Cada uno tenemos un motivo, una historia de por qué estamos aquí. Pero ojo, no nos olvidemos que todas esas ayudas y beneficios que nos ponen en los medios, que da la sensación que nos están diciendo "haz las maletas, vente aquí y pide ayudas que tus problemas se resuelven" no es tan fácil como nos lo pintan. Porque todos y cada uno de nosotros tenemos unos derechos... Pero también unos deberes que no podemos olvidar. Quien vive en sociedad tiene que contribuir con lo que pueda en la medida de lo posible. Si nos acordamos siempre de todos nuestros derechos, pero no de los deberes, difícilmente mantendremos la sociedad de bienestar. ¿De dónde van a salir esas ayudas? ¿Nos van a caer del cielo por que sí? No. ¿Acaso la hucha de las ayudas se va a llenar sola si no contribuimos? Tampoco. Y no nos comparemos con el de al lado de si paga más o menos, de si pide más ayudas o no. Primero porque no conocemos sus circunstancias y no vamos a sacar conclusiones de lo que desconocemos. Y segundo, porque el tiempo pone a la gente en su lugar.

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8 comentarios

  1. "Uden godt hjemme bedst" Danmark for dansker" fueron frases que escuche mucho mientras viví allá y no siempre el país de origen es la mejor casa y el territorio sólo para los nativos pierde la riqueza de la diversidad del mundo. Me gustó tu artículo, comparto tu visión

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  2. Hola Enara, gracias por tu comentario y me alegra saber que te gustó mi reflexión. Yo entiendo que adaptarse a un nuevo lugar siempre es duro y difícil pero me preocupa en ocasiones que algunas personas se lleven una imagen errónea de la realidad y piensen que todo es la panacea. Un saludo.

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  3. Me encanta tu blog, estoy en proceso de marcharme o no, mi marido lleva allí trabajando desde noviembre y está muy contento.Pero yo tengo trabajo aquí en España y me da miedo irme para allí.pero la distancia es muy dura. El se relaciona mucho con daneses y hasta día de hoy sin problema! Hay que adaptarse al país no ellos a ti como bien dices. A la espera de nuevas entradas! Un abrazo desde Barcelona

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    1. Hola y muchas gracias por tu comentario. Como dices la distancia es dura. Yo antes de mudarme con mi marido, viví una temporada en la distancia y se hacía duro, pero entiendo la incertidumbre de dejarlo todo (trabajo incluído en España) y venirse para acá. Ahí tendréis que sopesar si os interesa, el sacrificio que supone pero también en la experiencia y oportunidad que se te abre. No sé en qué trabajas pero si tienes una buena preparación académica e idiomas, no tiene debería ser imposible encontrar algo.

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  4. Hola Teresa me encanta tu blog, bueno nosotros sabemos que adaptarse no es fácil y menos con ninos, pero lo que sucede es que aquí hay mucha delincuencia y muerte, raptos y poco futuro para los ninos, hay 100% corrupción y el país se esta muriendo y mis hijos serán los que sufran, solo se trabaja para pagar colegios y seguros médicos no alcanza para más y eso que económicamente nos va bien. Sabemos que debemos salir de aquí por ellos por amor a ellos y porque se merecen vivir mejor que lo que podrían estar obligados aquí. Dinamarca es nuestra obcion principal además somos muy de casa creo que a un adolescente le costaria más adaptarse. Debo ver la forma de conseguir trabajo y sacar la visa de trabajo y en el ínterin la residencia.

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    1. Gracias por tus palabras de agradecimiento. Todo cambio supone un periodo de adaptación y gran esfuerzo por integrarse a un lugar nuevo. Y cuando uno tiene hijos y se plantea buscar lo mejor para ello, tomar decisiones de mudarse a otro país, es duro pero con el fin de darles lo mejor. Mucho ánimo y suerte en vuestra decisión.

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  5. Hola Teresa. Soy una mamá de Sevilla. Mi marido es ingeniero y yo maestra y pedagogía. Estamos pensando cambiar nuestra vida a Dinamarca, ya que nuestro hijo menor tiene autismo severo y en España vemos un futuro muy incierto para él. Nos podrías aconsejar a ese respecto?
    Muchísimas gracias.

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  6. Hola y sobretodo gracias por tu comentario. No me es posible darte una opinión de cómo serán las condiciones para tu hijo y vosotros si os mudais a Dinamarca. Como siempre digo a todo aquel que me pregunta, el principio no es fácil. Y en cuanto a instituciones y centros para niños con autismo no te puedo indicar porque tampoco sé. Seguramente en la página web de la komuna de Copenhague puedes encontrar algo: www.kk.dk
    Suerte y mucho ánimo

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