reflexiones

Las Cosas que Revelarán que Llevas Mucho Tiempo en Dinamarca

diciembre 06, 2016

Es increíble cómo a veces no nos damos cuenta de las cosas porque estamos tan involucrados o en el caso al que viene hoy, tan integrados que nos hemos convertido en uno más. ¿Que de qué te estoy hablando hoy? Pues os lo voy a confesar. Me he "adanesado" y no me he dado cuenta. ¡Ay, madre! ¡Quién me lo iba a decir a mi!

Y todo comenzó porque hablando con una amiga de España sobre organizar una quedada estas Navidades, me vino a decir eso de "tú te has vuelto muy nórdica, me da". Y yo con cara de sorpresa no entendía por qué lo decía. Hoy te desvelo alguno de los rasgos que así lo indican. Seguro que si conoces a algún amigo que viva en Dinamarca sabrá de lo que hablo:

Planificar con antelación: cuando te mudas a Dinamarca, te darás cuenta que aquí hay que avisar de los planes con tiempo. Yo pensaba que era una exageración, pero cuando vives aquí no queda otra. Hasta ahí más o menos bien. El problema se vuelve más serio cuando lo aplicas incluso cuando vas a tu país y todo tiene que estar en el calendario y bien planificado.

Comer al mediodía y cenar a las seis de la tarde: si no te quieres morir de hambre, no te queda otra. Los horarios tardíos al estilo español son imposibles de seguir por estas tierras. Y al final te acabas acostumbrando a comer a la hora de la caña y cenar a las seis cuando en España es la merienda.

Saludar con apretón de manos: no sé vosotros, pero yo tenía por costumbre saludar dando un apretón de manos y dos besos cuando me presentaban a alguien en España. Desde que vivo en Dinamarca, aplico el estilo danés, porque aquí lo de los besos como que no se estila. Si es un total desconocido, le darás un aprentón de manos. Y solo cuando conoces a la persona, le darás un abrazo.

Los zapatos a la entrada: si visitas a alguien por aquí, deja siempre, siempre, siempre los zapatos a la entrada (a menos que te digan lo contrario). Pero si es lo normal en Dinamarca, ¿por qué lo haces incluso cuando vas a ver a tus padres a casa sin darte cuenta? Sí, sí, te has adanesado.

Velas en cada rincón: antes de mudarme a Dinamarca, jamás había puesto velas en mi casa salvo las de la tarta de cumpleaños. Pero llegar a este país, donde los inviernos son tan oscuros y largos, empiezas a hacer como los daneses: velas en cada ventana o mesa de las habitaciones. Sólo te falta decir "Det er så hyggeligt!".
Con la bicicleta a todas partes, niños incluidos: aunque parezca mentira, me atrevo a decir que es una de las cosas que hacemos nuestras. Es increíble lo práctico que es ir en bicicleta a todas partes por Copenhague. El transporte público funciona muy bien, pero al final, lo más cómodo es la bici tanto para ir al trabajo, llevar a los niños a la guardería e incluso salir por la noche.

Es día de fiesta y hay que lucir "la Danebrog": jamás iba yo a pensar que el día de mi cumpleaños, además de la tarta iba a poner en mi mesa la bandera danesa como manda la tradición y acabaría (después de mucho ejercicio para la memoria) cantando "I dag er Teresas fødselsdag" (el cumpleaños feliz versión danesa). Si no se canta esa canción, no es un cumpleaños en regla.

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2 comentarios

  1. Excepto lo de la bandera, el resto de puntos podrían ser perfectamente signos de alemanización, jejejeje. A mi el que más me gusta es el de quitarse los zapatos....se evita tanta suciedad en casa... Un saludo :)

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    1. Hola Carmen, estando tan cerquita es normal que algo se nos pegue. Yo viví en Alemania un año y recuerdo que gracias a ello, en algunas cosas, me costó menos adaptarme a Dinamarca... Saludos

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