educación

Cuando educar en valores entra en conflicto con la sociedad

junio 21, 2016




Seguramente te habrás planteado en algún momento si educar en valores a tus hijos es importante o no. Cuando entras a formar parte del "club de ser padres" (como cariñosamente digo) empiezas a cuestionarte qué serie de valores o pautas quieres enseñar a tus hijos para prepararles para el mañana.

No voy a entrar en cuestiones de cuál es el mejor método porque no creo que exista sólo uno sino tantos como los padres queramos, ya que hay que partir de la base de que cada uno es diferente, no estamos cortados por el mismo patrón (como diría mi abuela). Pero tal vez la perspectiva cambia cuando lo tienes que hacer desde otro país.


En otro post anterior hablaba de los retos de una familia multicultural. Cuando llega la hora de enseñar a tus hijos unos valores que les guíen a lo largo de su vida, se te plantean preguntas (por poner un ejemplo) como ¿quiero educarles en los mismos valores que me educaron mis padres?. ¿Debo hacer propios los valores de la sociedad en la que vivo y enseñárselos a mis hijos aparcando los que uno trae consigo?. Resulta difícil adoptar una postura al respecto porque siempre nos queda la incertidumbre de si lo estaremos haciendo bien o no.

Si hay algo que he aprendido desde que vivo en Dinamarca es que todo es cuestión de la actitud que tomemos. Aprender el idioma, conocer la cultura, acostumbrarse a la vida del país puede ser más fácil o difícil según como lo quiera afrontar cada uno. Y lo mismo sucede con los valores. Aunque en ocasiones ambos padres puedan estar de acuerdo en que es importante inculcarlos, puede resultar una tarea complicada cuando la sociedad en la que se vive presenta otros valores distintos a los que uno tiene y hace que entren en conflicto. Es ahí cuando aparece el reto para los padres.


Sé que para muchos es abrumador, pero no debemos olvidar que la sociedad en la que vivimos es fruto de lo que somos y su futuro depende de cómo eduquemos a nuestros hijos. Por experiencia propia me he visto en la situación de si los valores que inculco a mi hija no supondrán que el resto de la sociedad la "mire como rara avis" sólo porque no son los de la mayoría.

Vivir en otro país no sólo me ha hecho abrir los ojos y la mente a otras formas de pensar y educar. Sino también a ser más crítica y pensar por uno mismo la clase de valores que como padre quiero enseñar a mi hija para que sea una persona responsable y viva en una sociedad mejor. Considero que existen ciertos valores en la sociedad danesa que son positivos y quiero que ella los haga suyos, a pesar de que en ocasiones puedan ser un tanto "vanguardistas" para lo que yo estoy acostumbrada. Y cuando han entrado en conflicto con mis valores personales, he intentado educar en aquel que creo que es el más beneficioso para su desarrollo. No considero que existan unos valores buenos y otros malos, mas bien diferentes.


Aferrarnos a unos principios sin antes cuestionarlos (ya bien procedan de la sociedad o de nuestra familia) por el simple hecho de que son a los que estamos acostumbrados, no nos otorga el derecho de pensar que son los correctos, y por tanto, los que todo el mundo debiera adoptar. Puede que en un principio así fueran, pero los tiempos cambian. Por eso creo que no hay nada malo en cuestionarse y por consiguiente adaptar nuestros principios en la vida después de analizarlos, para hacer una sociedad más justa y responsable. Porque al final de todo, cuando educamos en valores a nuestros hijos es porque buscamos un mundo mejor. ¿O no? ¿Tú qué opinas al respecto?

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1 comentarios

  1. Tenemos que ser libres de educar en valores que valoremos oportunos y nadie puede decir nada siempre que se respete a los demás

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