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¿Cuáles son los retos de una familia multicultural?

abril 07, 2016

Si hay algo de lo que disfruto muchísimo son las tardes de cafés con mis amigas de Copenhague. Sí, tengo las amigas de Madrid y las de Copenhague. Cuando nuestras agendas nos lo permiten (ya sabéis, trabajo, niños, familias, etc) intentamos quedar para tomarnos un cafetillo.

Como decía, me gustan mucho porque nos ponemos al día y también me sirve de inspiración para mi blog. Y gracias a esos chascarrillos entre amigas me he dado cuenta de los grandes retos por los que pasamos "las familias multi-culti" (cariñosamente hablando).


Estoy segurísima que las familias en las que los padres son del mismo país también tienen sus diferencias, por supuesto, Pero cuando la situación es a la inversa, en ocasiones pueden aparecer avismos que te hacen pensar si tu estás en Venus y tu pareja en Marte. Pero ¿cómo podemos acortar esas distancias? ¿Cómo nos las apañamos para entendernos mutuamente? A continuación te presento algunas situaciones.

¿En qué idioma hablamos?

Casi todo el mundo estará de acuerdo conmigo que comunicarse es primordial para una buena relación de pareja. La cuestión viene en qué idioma nos hacemos entender. En mi caso, al no compartir la misma lengua, utilizamos el inglés porque nos sentimos más cómodos y si es algo importante nos resulta más fácil decir las cosas. 

Sin embargo, hay que tener en cuenta el cómo lo decimos y las palabras que usamos. En ocasiones, expresiones en nuestra lengua materna, al traducirlas al inglés pueden llevar a un malentendido porque el mensaje no se entiende. O bien utilizamos palabras que en nuestro idioma no son ofensivas pero que para el receptor sí lo pueden ser.

En cualquiera de los casos es muy importante utilizar un tono adecuado, preguntar dos veces si es necesario para entender bien el mensaje y cuidar los gestos que hacemos al hablar (lo que se llama comunicación no verbal) para evitar cualquier confusión.

  

¿Cómo expresamos nuestros sentimientos?

Cada persona es un mundo y como bien dice la sabiduría popular "para gustos los colores". En muchas ocasiones necesitamos expresar a nuestra pareja cómo nos sentimos: alegres, tristes, emocionados, etc. Cuando se es del mismo país, aunque puede haber alguna diferencia porque la persona no sea muy cariñosa, por lo general nos entienden cuando expresamos los sentimientos. Esto es en parte por la misma cultura que se comparte. Pero, ¿cuando la combinación es un tanto diferente?

Mi experiencia en Dinamarca me ha enseñado que los daneses no son personas muy cariñosas si los comparamos con los que somos del sur. No son tan efusivos, no son de gritar a los cuatro vientos lo que sienten pero eso no significa que no tengan sus detalles. Entonces, ¿cuál es el problema? El reto (mas que problema) es que la forma en la que nos lo expresan no es en la misma manera a la que estamos acostumbrados pero no por ello no lo hagan.

Entonces, si aún así necesitamos comunicar a nuestra pareja que comparta sus sentimientos, te puedo asegurar que no hay una fórmula mágica. Tan sólo haz saber lo que te gustaría y respeta la decisión mutua.

¿En qué cultura y valores deberíamos educar a nuestros hijos?

Algunos conocidos comentan la de quebraderos de cabeza que tienen cuando tienen que decidir qué guardería o colegio elegir, cómo educar en casa a los niños sin que los padres acaben discutiendo. Es entonces cuando yo añado, ¿y si a eso le sumamos que los padres son de culturas diferentes? Sí amigos. Es la guinda del pastel. 

Ante esta situación uno no sabe al principio cómo abordarla, cómo solventar los retos que se plantean. Desde las cosas más simples como "poner unos pendientes a la niña" (quién diría que eso es un problema pero lo es), a qué tradiciones enseñar o qué valores inculcar para que el día de mañana nuestros hijos sean adultos responsables que sepan valerse por sí solos. 

En la mayoría de los casos, el tener culturas diferentes puede llevar a discusiones. Algo que debería ser positivo, una ventaja como me dicen algunos, es también la manzana de la discordia. La realidad es que se tiende a educar en una cultura más que en otra cuando se vive en en el país de una de ellas. Y esto puede llevar a la sensación de que se infravalora la otra. O en otros casos, llegar a la casi anulación porque enseñarla es más dificil al ser minoría. ¿Qué se puede hacer en estos casos?


Hay que partir del punto que (nos guste o no) siempre habrá una cultura que predomine más y los hijos lo van a sentir de esa manera. Sin embargo, no hay que quitarles la oportunidad de conocer y aprender las tradiciones y cultura de uno de los padres sólo por evitar conflictos.

En mi caso, intentamos relacionarnos con otros amigos con similar situación o cultura que nosotros para que los niños vean que no son los únicos. Así también se apoya la cultura que es minoritaria. Visitar España al menos un par de veces es otra forma de que se establezca un contacto con la familia que allí reside (no sólo Skype). Participar en asociaciones culturales o clases de idiomas para niños bilingüe es otra forma de que nuestros hijos mantengan el contacto y no olviden también de dónde vienen.

Como ves, en todas las familias hay adversidades, diferencias o llámalo de mil formas. No estamos solos. ¿Cuáles son los retos a los que tú te enfrentas como familia multicultural? ¿Tienes algún consejo en particular que te ayude a superar las barreras? Me encantará conocer tu opinión.

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9 comentarios

  1. Que artículo tan interesante, si de normal la vida en pareja y familia ya puede llegar a ser compleja, si encima es multicultural se ve que mucho más, menudo lio... :)

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  2. Pues sí Esti. No lo voy a negar. Ni todo es un camino de rosas ni tampoco es una pesadilla. Yo suelo decir que requiere un poco más de paciencia de lo normal. Pero por lo demás, todo se puede superar :) pasito a pasito. También te diría que te haces más tolerante porque tienes que ponerte en la situación del otro...

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  3. Nosotros somos un matrimonio mixto, mexicana y español. A pesar de que hablamos el mismo idioma y hasta podemos decir que tenemos cosas en comun, tuvimos que aprender a expresarnos el uno con el otro. La primera vez que le oi decir ma cago en la puta y en todo lo que se cagan en España y decirle mierda a todo, se me hizo super fuerte, jajaja! ahora con el tiempo yo tambien aprendi a cagarme en todo. Tienes razon en la cuestion esta en la forma en la que decimos las cosas. Hay muchos retos que enfrantar pero la comunicacion es basica tenerla super clara. Saludos!

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    1. Te entiendo perfectamente. Tengo una compañera mexicana y cuando hablamos siempre me comenta lo del "coger" y "tomar" porque significan cosas diferentes en mexico dependiendo del contexto. ¡Y eso que hablamos el mismo idioma!. Pero como comentaba la diferencia cultural es el reto que hace las cosas un poco más difíciles. Ahora, a este paso nos vamos a hacer expertos diplomáticos Jajajaja

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    2. Hola!! Soy descendiente de daneses, mi abuela era de Copenhague y mi padre y nosotros fuimos educados bajo esa cultura donde el cariño no se demuestra pero ello no significa que no haya amor. El tema de la puntualidad, la educación, el respeto, las comidas, las celebraciones de año nuevo y demás siempre decoradas con las banderas de Dinamarca a pesar de que vivimos en Argentina.
      Comer comidas típicas de allá y que no entiendan nuestros gustos era parte de nuestra infancia.
      Realmente la cultura danesa es hermosa.
      Un tema pendiente para mi es aprender el idioma danés pero se que hay una comunicación fluida con el inglés.
      Me encanta tu blog!!
      Saludos

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  4. En nuestro caso la multiculturalidad procede de dos comunidades autónomas diferentes, con lenguas propias y lógicamente maneras de vivir un poco diferentes.
    Vivimos en Galicia pero yo soy catalana, así que mi hijo bebe de las dos fuentes, pero en convivencia común. Apreciando lo bueno de cada una y sin juzgar temas políticos. Es importante, como tú dices, viajar al otro lugar con frecuencia para "empaparse" de esa otra cultura. Es fundamental para sentirla propia y sentirse acogido en ella igual que en casa.

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    1. Estoy de acuerdo contigo que ambas culturas se deben enseñar a los hijos porque es beneficioso para ellos y siempre desde el mutuo respeto. Además, creo que nos ayuda a ser más tolerantes y a entender mejor las cosas.

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  5. Muy interesante, nosotros también somos una familia multicultural, en España y Colombia, porque fuera de nustros países la mayoría creen que somos culturalmente idénticos sólo porque hablamos el mismo idioma y ambos países son católicos, pero hay muchas diderencias, muchas de ellas se van manifestabdo poco a poco, de algunas te das cuenta cuando hay una discusión y parece que es imposible entenderte, hata que te das cuenta que las perapectivas o valores implicados son diferentes. Una vez identificas estas cosas es más sencillo. En nuestro caso escoger un nombre para los peques fue super dificil, tenía que ser igual en catalán y castellano y que no sonará extravagante en ninguno de los dos países. Un saludo.

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    1. Me encanta lo de elegir los nombres a los hijos... A nosotros nos pasó igual y nos costó. Pero bueno, todo es posible si se quiere. Y sí se puede resolver las diferencias y retos cuando hay voluntad. Saludos guapa!

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