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Conociendo Alemania con Elisabet de Crónicas Germánicas, una expat intrépida

febrero 25, 2016


Esta mañana he decidido entrevistar a alguien del país vecino, y qué mejor que de la mano de casi una experta sobre Alemania. 
Elisabet, de Crónicas Germánicas
Ella es Elisabet, barcelonesa de nacimiento y alemana de adopción. Mamá de una niña de 4 años y esposa de un alemán nacido y crecido en Barcelona. Su experiencia laboral como Marketing Manager en dos grandes y conocidas multinacionales del sector del gran consumo, no la hicieron dudar a la hora de mudarse a Alemania.

Y desde que llegó al país germano, a mediados de Julio 2012, se dio cuenta de que la vida cotidiana es tan distinta, que decidió compartirla, fundando ww.cronicasgermanicas.com. Ahora sí que no te entretengo más y te dejo para que disfrutes de la entrevista.

¿Cuáles fueron los motivos que te llevaron a mudarte a Alemania?
En el momento en que mi hija nació, llegaron con ella muchas sorpresas y muchos cambios. Mi marido y yo teníamos trabajos estables en la Ciudad Condal y una vida “cómoda”. Él recibió una oferta de trabajo para ir a trabajar a Alemania. Tras pensarlo fríamente, hacer números, pros, contras y demás, me planteé una única pregunta: “¿qué es lo peor que podía pasar?”. Que aprendiera alemán.

Bromas aparte, lo peor que podía pasar es que no funcionara, que no nos integráramos. Pues regresaríamos. Así que finalmente nos decidimos por dar un nuevo rumbo a nuestras vidas y nos vinimos a vivir a Alemania.

¿Cómo describirías tu primera impresión cuando llegaste?
Era todo realmente nuevo para mí, puesto que no sólo íbamos a conocer una nueva cultura {élfico idioma incluido}, sino que iba a descubrir el apasionante mundo de ser madre lejos de mi familia.

Lo que sí tuve claro desde el principio, desde incluso antes de coger el avión, era que había empaquetado algo importante en la maleta: un chip positivo que pensaba conectar cada día.
Cuando llegas puedes darte por vencido desde el primer día, porque da mucho respeto. Sobre todo en un país en el que hablan una lengua totalmente distinta a la tuya. 

Sin embargo, me he dado cuenta de que sin querer hacerlo todo el primer día, yendo poco a poco, con mucha paciencia y poniendo ganas y mucho de tu parte, consigues integrarte y disfrutar de ello.
Eso sí, hay que venir preparado, no “a la brava”.
Foto procedente de Pixabay. Castillo de Hohenzollern
¿Alguna vez pensaste vivir en el extranjero? ¿Por qué?
Sinceramente no. Siempre pensé que me casaría con un catalán y viviría toda mi vida en Barcelona. Y mira dónde estoy. Nunca sabes lo que el destino te tiene preparado.

Pero considero que salir de nuestra “silla cómoda” está siendo una experiencia maravillosa, en la que una de las cosas que más disfruto es conocer personas de distintas culturas y darme cuenta de que lo normal para unos no tiene que ser lo normal para otros.

¿Cuáles son tus secretos/consejos que practicas para sobrevivir en Alemania?
No me gustaría llamarlo “sobrevivir”. Tengo la impresión de que, para muchas personas que viven en España, irse a vivir al extranjero es como fracasar. En mi caso podríamos volver en cuanto quisiéramos. No estamos en Alemania a disgusto. Todo lo contrario. Tener la oportunidad de ver las cosas desde fuera te hace apreciar momentos que jamás hubieras imaginado. Te brinda la oportunidad de crecer y de conocerte mejor. Y de madurar de forma distinta.

No sé por cuánto tiempo nos quedaremos, pero sí sé que aquí soy feliz.
No digo que sea ni mejor ni peor quedarse en España. Simplemente considero que va a caracteres. Hay personas que no podrían “sobrevivir” en el extranjero, imagino por miedos, pero no es malo, sino una forma distinta de ver la vida.
Foto procedente de Pixabay. Ciudad de Heidelberg
Aquí he aprendido a relativizar más que nunca. He aprendido a perder el miedo a lo desconocido. A equivocarme sin miedo también. Y a que somos capaces de hacer y conseguir muchas más cosas de las que a priori imaginamos.

Tú tienes un blog sobre este país, ¿cómo surgió?
Una de mis mejores amigas me animó a abrirlo. Al compartir mis experiencias de forma privada con mis familiares y amigos, se dio cuenta de que había un sinfín de crónicas que interesarían a las personas apasionadas por la cultura alemana. De ahí surgió el blog.

¿Encuentras una gran diferencia cultural entre España y Alemania? Destaca uno o dos aspectos
Cuánto de grande sería difícil de medir, pero evidentemente sí. Personalmente lo de los horarios es lo que llevo peor. En Alemania tenemos las mismas horas al día que en España, pero parece que todo se pone en marcha 2 horas antes. Uno de los factores principales es el aprovechamiento de la luz solar.
Si te cuento que a mi hija en la guardería le dan de comer a las 10:50h ¿cómo se te queda el cuerpo?

Luego está también el tema de la practicidad. Los alemanes dirían que son más prácticos que los españoles. Sobre todo en el tema del vestir. Aquí difícilmente encontrarás en invierno alguien con tacones por la calle. En la indumentaria prima la comodidad y la practicidad a la moda o diseño.

He llegado a la conclusión de que cuando me quejaba del frío en Barcelona era porque seguimos yendo igual vestidos pero con una chaqueta gordota encima. Pero ¿qué hay de los pies y la cabeza? Difícilmente ves a alguien con gorro o botas forradas por la calle. De hecho, hay un dicho en alemán que dice “no existe el mal tiempo, sino la ropa inadecuada”.

¿Cómo se vive la maternidad en Alemania? ¿Existe la conciliación?
Ufff… Uno de los grandes mitos que hay que desmentir. En Alemania está muy mal visto llevar a tu hijo con 4 meses a la guardería. De hecho, no conozco ninguna guardería que coja un niño menor de un año. Aquí se supone que las madres se ocuparán de sus hijos los primeros años de vida. Sí, años en plural.

Muchas de las madres optan por la media jornada. En realidad, conozco una “o ninguna” que haga jornada completa. Lo que quizá sí es algo más flexible es el tema del trabajo desde casa.
Foto procedente de Pixabay
Tú tienes una hija, ¿cómo es criar a tu hija en otro país al tuyo?
Criarla es duro y difícil igual que si estuviera en mi país, pero con algunas dificultades añadidas. Para ella, “casa” es aquí, en Alemania. Eso a mí se me hace muy extraño, puesto que toda su infancia será distinta a la mía. Por ejemplo, si viviéramos en Barcelona yo le hablaría catalán. Sin embargo, viviendo en Alemania le hablo español.

Pero por otro lado, me hace ilusión y disfruto descubriendo esta nueva cultura con ella. Al fin y al cabo los niños son felices vayan donde vayan y crezcan donde crezcan, siempre y cuando estén con sus padres.

Y otra de las dificultades es no tener a mi familia cerca para que pueda abrazarla y disfrutarla más. Pero así cada vez que vamos a Barcelona lo vivimos todo con más intensidad.

Con motivo de la crisis en España, ¿has notado un incremento de españoles a Alemania?
La mayoría de los españoles que aquí conozco ya vivían en Alemania mucho antes de que la crisis en España se iniciara. Aunque sí es verdad que muchos de los que llegan o llegarán me van contando su experiencia escribiéndome en el blog.

¿Qué consejo le darías a alguien que se esté planteando mudarse aquí?
Que venga preparado: con trabajo o, en su defecto, dinero suficiente para vivir mientras se busca. Estoy hablando de unos 6.000€-8.000€ para poder sobrevivir unos 6 meses, por ejemplo. ¿Cómo se asumirían sino los costes de alquiler, cocina {muchas casas se alquilan sin cocina}, teléfono, transportes, comida, clases de alemán, etc?

Que aprenda alemán. No vale con decir que sabemos inglés. En Alemania se habla alemán. En todas partes. Y si se quiere una integración exitosa, hay que hablar el idioma del país. Aquí hay también varias opciones para aprenderlo.

Si quieres conocer más sobre el proyecto de Elisabet, visita su blog Crónicas Germánicas


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