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Ser expat en Bulgaria me ha enseñado a valorar lo que tengo

enero 29, 2016

¡Buenos dias! Hoy os traigo otra entrevista de otra expat muy especial para mí porque la conozco ya desde hace un tiempo. Casi casi cuando empecé a escribir mi blog.
Es posible que alguna de vosotras la conozcáis por las redes pero si no, hoy vais a poder tener la oportunidad de saber un poquito más sobre Bulgaría y sobre Marta. Ella es una española que se mudó hace siete años a éste país, donde reside actualmente y sobre el que además escribe en su blog personal Mamá española en Bulgaria.

Prepárate el café o té que empezamos.

¿Cuáles fueron los motivos o razones por las que te mudaste?
Me vine a vivir a Bulgaria porque mi marido es búlgaro, y había que elegir uno de los dos países. Sus padres ya son mayores y no tienen a nadie más. En cambio los míos tienen otros cinco hijos y no estarán solos. Además de eso, en Bulgaria hay más estabilidad laboral que en España en estos momentos.



¿Cómo fueron las primeras semanas? ¿Cómo llevaste el periodo de adaptación?
Mi periodo de adaptación fue muy largo, al principio lo pasé fatal. Llegué en pleno invierno, a -15ºC, con un bebé de 3 meses y sin saber el idioma. No fue fácil, tardé muchos meses en empezar a sentirme en casa, pero el tiempo lo suaviza todo y ahora ya estoy adaptada.

¿Habías preparado todo minuciosamente antes?
Poco pude preparar a 2.500 kilómetros, pero sí, un par de años antes, cada vez que teníamos vacaciones, veníamos y nos pasábamos días comprando muebles, sábanas, menaje de cocina. ¡De todo! También hubo que dar de alta servicios como agua y electricidad, lo que hace cualquiera que se muda, pero en nuestro caso a distancia. Hubo que dejar preparado lo máximo posible porque además llegamos a medianoche y con la niña. Afortunadamente, contamos con mis suegros que nos ayudaron bastante.

¿Cómo se tomaron tus hijos el cambio de país? 
Mi hija mayor tenía 3 meses y no se enteró. Por lo que a ella respecta, ha vivido siempre en Bulgaria y es búlgara, aunque sabe que también es española. Pero sus amigas son búlgaras, ella habla búlgaro, vive en Bulgaria... No es una extranjera como yo, ella es nativa y no tiene ningún problema para vivir aquí. El pequeño tiene tres años y todavía no es consciente de que vive en Bulgaria, ni de que es un país distinto. Sólo sabe que a la familia de España la ve muy poco.


¿Cuáles son los retos con los que te encontraste al llegar?
Principalmente, el frío y el idioma. El frío no hay quien lo cambie. Bulgaria es así, con un invierno largo y muy duro, y esto no cambiará, de modo que toca adaptarse. El idioma, aunque es complicado, se puede aprender con tiempo y paciencia. Lo que pasa es que yo tardé en empezar porque al llegar con un bebé no podía dejar a la niña medio día para hacer el curso. En cuanto creció un poco ya me puse a hacer cursos de búlgaro para extranjeros, cuatro horas diarias.

¿Aún sigues teniendo estos retos después de tanto tiempo viviendo en Bulgaria?
El idioma ya lo conozco, aunque obviamente necesito perfeccionarlo con el tiempo. El frío sigue siendo mi principal desafío, porque no consigo acostumbrarme y lo paso fatal, pero imagino que sólo necesito más tiempo.


Como madre, ¿cómo fue o es criar a tus hijos en otro país con otra cultura?
No es fácil, claro, pero mis suegros me ayudan. Hay muchas cosas que yo no les puedo enseñar a mis hijos, por ejemplo canciones de aquí, cuentos tradicionales, pero mi suegra adora a sus nietos y pasa horas cantándoles canciones y leyéndoles cuentos. Asi que lo que yo no puedo hacer lo hace ella. Yo hago lo mismo en casa pero en español.

Y esto de criar a mis hijos en otro país también supuso un desafío en cuanto al alfabeto, porque yo tuve que enseñarle a mi hija a leer y escribir con el alfabeto latino, sabiendo que en el colegio le enseñarían el cirílico. En España no habría tenido que enseñarselo yo, ya lo habría aprendido en el colegio. Por suerte aprendió muy rápido y sin problemas, ahora domina los dos alfabetos y puede leer y escribir tanto en búlgaro como en castellano. 

¿Qué cosas has aprendido viviendo en otro país?
Paciencia, tolerancia, humildad, resistencia. Y sobre todo, a valorar mucho lo que tengo.

Si algún amigo te dijera que se va a mudar aquí, ¿qué recomendación le darías?
Si alguien se quisiera mudar a Bulgaria le diría que se traiga mucha ropa de abrigo y que no se moleste en traer nada de entretiempo, ¡Aquí el entretiempo no existe! Hay dos estaciones, invierno y verano (esto es cosecha mía), y en pocos días se pasa de estar bajo cero a 35 grados.
Y también, claro, que intente aprender el alfabeto búlgaro antes de venir. Eso facilita mucho la adaptación al principio.   


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6 comentarios

  1. Gracias por cederme un rinconcito en tu blog! :)

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  2. Encantada de conocerte un poco mas marta! Saludos a ambas!

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  3. Uy es que lo del frío es horrible, en Brighton era insoportable, y además con viento y lluvia.

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  4. Yo tambien estoy fuera de mi pais natal. Me gusta concer estas historias de superacion de madres con hijos. Gracias

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    1. ¿Te gustaría contar tu experiencia? Mándame un email si quieres 😉

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